FREAKS I
Nota sobre la mesa redonda “La retribución del artista”
Centro Cultural Conde Duque, 13 de nov de 2006
Tomás Ruiz-Rivas



EL OJO ATOMICO

Textos

2003-2007





AVAM, artistas visuales asociados de Madrid, organizó el pasado día 13 de noviembre esta mesa redonda, en la que tomaron parte la abogada Ana Noguerol junto con un compañero de su bufete, encargados de presentar los resultados de una encuesta sobre el tema, Ricardo Echevarría, presidente de Avam, Alicia Murría, directora de la revista Artecontexto, Javier Duero, curador independiente, y por el lado institucional Juan Carrete, ex-director del Conde Duque y asesor de cultural del Ayuntamiento de Madrid, José Antonio Díaz Martínez, portavoz de cultura del PSOE y Beatriz Rodríguez-Salmones, portavoz de cultura del PP. El portavoz de cultura de IU excusó su asistencia.


La encuesta, realizada por encargo de Avam, era exhaustiva y rigurosa, y terminaba con unas conclusiones que determinaron el debate posterior. Resumiendo, las conclusiones describían en más de 20 puntos negros el colapso del sistema artístico de Madrid. Y esos puntos negros son tan negros, y el panorama tan sombrío, que parecen quedar pocas opciones aparte de la emigración.


El debate se centró por tanto en la situación de la creación artística en Madrid. Una situación que ya no es crítica, porque hace tiempo que se ha superado ese límite y se ha llegado al estado de catástrofe. No es posible analizar este problema en unas pocas páginas, y desde luego hay más de una causa. Vamos a centrarnos sólo en las respuestas de los ponentes institucionales, que dan título a este comunicado.


Resumiendo mucho, se plantearon dos cuestiones:

1º Que el principal problema de arte madrileño, y sin duda del español en general, es el intervencionismo político. Después de tres décadas de democracia los políticos siguen creyendo que son ellos, a través de las instituciones públicas, los que deben tomar la iniciativa en cultura y los que tienen capacidad de producir discurso, y en consecuencia suplantan y reprimen a la sociedad civil en todos los ámbitos de la creación.

2º Que en Madrid, tanto ciudad como comunidad autónoma, no hay un sistema de apoyo a la creación ni infraestructura de centros de arte contemporáneo.


En este contexto Juan Carrete presentó el Ayuntamiento como una canalizador de las energías creativas de la sociedad, no como director de las mismas, y señaló que en la preparación de las ayudas de Intermediae hubo diálogo con los representantes de la creación de base de Madrid.


Lo primero es simplemente falso: el Ayuntamiento tiene criterios claros sobre cómo debe ser el arte en Madrid. Por poner un ejemplo, en la Noche en Blanco (bodrio mediático que pueden superar con una exposición de arte hecho por famosos, ya puestos) se rechazaron proyectos con contenidos críticos, porque no se adecuaban al carácter lúdico del evento. Dicho de otra manera, el Ayuntamiento canaliza la creación artística siempre que se divertida y entretenida, y no ande calentando la cabeza de los ciudadanos.


El mismo Intermediae declara en un folleto titulado “Borrador #1” que “Intermediae ofrece una fórmula alternativa para construir el tejido cultural de la ciudad de Madrid.” Literal, en la página 5, último párrafo. Es decir, desde Intermediae se ignora o desprecia el tejido cultural de la ciudad, y ellos, que tienen la pasta y los medios, van a construir uno como Dios manda, y además con una “fórmula alternativa”. Nos dicen descaradamente que no nos preocupemos nosotros, los ciudadanos, de inventar alternativas a la cultura institucional, porque ya se ocupan de eso las mismas instituciones. ¿Quién va a saber mejor sus carencias y defectos? Y los artistas a tomar cañas y a ser felices, que en Madrid se vive como en ningún sitio.


En el segundo punto, que es el del fluido diálogo, hay que recordar que en 2005 la Red de espacios alternativos de arte contemporáneo de Madrid presentó al Ayuntamiento, a través precisamente de Juan Carrete, un informe sobre la escena alternativa de la ciudad, con sus antecedentes históricos, y un plan de apoyo para los espacios. Sus representantes nos han confirmado que nunca recibieron respuesta, ni ha sido posible reunirse con los responsables de cultura, Alicia Moreno y Juan José Echevarría, ni nada. Es un buen y muy fluido diálogo el que brindan.


En cuanto a las ayudas de Intermediae, es cierto que hubo reuniones y se habló, pero no es lo mismo hablar que dialogar. Para empezar Intermadiae es una imposición del Ayuntamiento a los artistas y mediadores de Madrid, que nunca van a tener acceso directo a Alicia Moreno o a quien le suceda. ¿Se entiende ahora el nombre? En segundo lugar, no es éste el sistema de apoyo a la creación que necesita Madrid, no se nos ha escuchado cuando hemos señalado que se nos pone a competir a medidores y artistas, hemos señalado también la falta de estabilidad que supone que el único sistema de apoyo a la creación sea un programa de una entidad poco definida, y no una subvención regulada por ley, y no hablemos de las metodologías de evaluación. Pero sobre todo estas ayudas no nos valen porque son sólo uno de los doce programas de Intermediae, y de ellas sólo la mitad, el llamado programa general, es para actividades independientes. Es decir, la actividad independiente de todo el tejido cultural de la ciudad – hablamos siempre de artes visuales – representa el 4,16% del total de los programas de Intermediae. El 95,84% restante es producción de discurso desde la institución, es decir, manipulación política a través de la cultura y represión de cualquier forma de antagonismo que pueda surgir en la sociedad. ¿Es el Ayuntamiento canalizador o director?


Y si queremos seguir con el diálogo, la forma en que se ha creado y desarrollado la institución o programa Intermediae es particularmente transparente y abierta. De entrada es difícil saber si se trata de un programa del Ayuntamiento, así lo describe Juan José Echevarría en un documento que podéis ver en Internet (link extinto), una institución, o qué. Si vistáis su WEB (www.intermediae.es) os quedará mucho más claro; no aparecen los nombres del director ni de los cargos directivos, no se habla del presupuesto, nadie sabe cuales son las dimensiones reales de la entidad: ¿va a disponer sólo de un trozo de la nave 17 del Matadero, o de un edificio completo, con más de 2.000 metros cuadrados, a los que habrá que sumar los que tenga la Serrería Belga? ¿Si va a ser así de grande, cuanta gente trabajará allí, 100 personas, más? ¿Es posible que no sepan cuanto va a costar ponerlo en marcha y mantenerlo abierto? ¿Están haciendo un gran centro de arte contemporáneo a la chita callando? El secretismo que rodea a Intermadiae es sospechoso. Si no hay nada que ocultar, ¿por qué no publican todos los datos?


Aviso para ingenuos: hay indicios para sospechar que Intermediae es un centro de arte de grandes dimensiones, que se está montando sin participación de los agentes culturales de la ciudad, de nuevo con el director nombrado a dedo y no por concurso público, y siguiendo al pie de la letra el modelo de diálogo que practica el ayuntamiento: ninguno.


Si yo fuera muy mal pensado y no tuviera una gran fe en nuestras instituciones democráticas, podría haber llegado a imaginarme que el Ayuntamiento, tras leer el informe preparado por la Red de espacios y escuchar todo lo que se dijo en Medialab en los encuentros titulados “Prácticas artísticas independientes en Madrid” (www.medialabmadrid.org), detectó la existencia de una escena artística alternativa en Madrid, amplia y en vías de consolidarse, y decidió crear, o replantear, una entidad que ocupase ese espacio cultural, de tal manera que pudiese desplazar a los mediadores independientes, succionar sus discursos para corromperlos y desactivar a la sociedad civil.


Pero esto no es así ¿verdad, Juan?


Creo que ya me he extendido bastante, así que dejo para dentro de una semana la segunda parte de FREAKS, en la que reseñaré las intervenciones de los portavoces del PSOE y PP. Si lo que he escrito hasta ahora os ha parecido fuerte, no podéis ni imaginar lo que se avecina.